CUANDO LAS CHIMENEAS SUEÑAN

josep echaburu

 

Cuando en 1878 abrió sus puertas la fábrica de hilados y tejidos de Can Batlló en el barrio de La Bordeta de Barcelona, se pasó de unos terrenos dedicados casi en su totalidad al mundo agrícola a un entorno urbano e industrial que define al barrio durante todo el siglo XX.

Después de casi un siglo de éxitos, la fábrica entra en períodos de crisis y poco a poco va cesando su actividad. El espacio que ocupa se abandona y se convierte en un sitio de paso, en un no-lugar.

Pero los proyectos urbanísticos salvajes y especulativos  que quieren convertir los antiguos terrenos de Can Batlló en un negocio agresivo y excluyente, no tardan en aparecer. Proyectos que no cuentan con el patrimonio humano ni arquitectónico de la gente y del barrio.

El presente trabajo, en cualquier caso, es un testimonio gráfico de un no-lugar que fue un lugar y que quiere volverlo a ser y que empatiza más con la gente que con el cemento.
 

Todas las imágenes han sido tomadas en el espacio que ocupaba la antigua fábrica textil de Can Batlló, en el barcelonés barrio de  La Bordeta (Sants).