CENTRO DE VIDA

Es muy probable que el geriátrico sea el último hogar de una persona, su último refugio, su postrera vivienda, de ahí la facilidad de confundir estos centros en salas de espera, en cuevas de pena, en recintos de tristeza.
Muchos de los reportajes que se han realizado sobre geriátricos se centran en esta dimensión o bien muestran casos de abusos o negligencias hacia los ancianos.
Hay otra realidad mucho más común aunque quizás menos publicitada, que gira en torno a la vida que se crea en los geriátricos, a los nuevos amigos y los nuevos romances que aparecen, a las partidas de cartas o de dominó, a las conversaciones entre ancianos, a los abrazos o lloros entre compañeros, a las historias que cada abuelo guarda en su memoria, a sus ganas de estar y de compartir.
Es una mirada de alegría, una instantánea de esperanza, es enfocar la cantidad de vida que se genera en un geriátrico.

 


                             Carlos López Almunia​
                                       Sociólogo​